El Rey Trasgo: Títeres de Sangre, por Alberto Morán Roa

Títeres de Sangre es la segunda entrega de la pentalogía de El Rey Trasgo, escrita por Alberto Morán Roa; una segunda parte llena de intrigas palaciegas y conspiraciones por el poder, con magia natural y elementos fantásticos.

-·- Aviso: entrar en el reino del Trasgo es fácil, salir es casi imposible. -·-

Sinopsis

Tras la destrucción de la Ciudadela, el continente es un lugar más convulso que nunca: los nobles intrigan tras los muros de sus castillos y vigilan las fronteras con recelo, a la espera de una guerra que muchos intuyen pero cuya magnitud nadie es capaz de imaginar. Algunos, alentados por la venganza o la gloria, afilan ya las espadas y disponen a sus ejércitos.

Los rumores se extienden como una sombra: en los bosques encantados aparecen criaturas de otros tiempos, mientras sus habitantes susurran crípticos augurios. Un gigante ha penetrado en el corazón de Esidia, la tierra de los trasgos, en busca de secretos. Fantasmas de ceniza vagan entre alaridos por el marchito reino de Corcia hacia un destino desconocido.

El Cuervo, el más siniestro de los consejeros de Thorar, se valdrá de estas amenazas para afianzar su poder… ignorante de que la más peligrosa de ellas se encuentra en los Picos Negros. Allí, fuerzas tan antiguas como el mundo están a punto de despertar mientras el Rey Trasgo se convierte, día a día, en aquello que más odia.


OPINIÓN PERSONAL

Atención, puede contener spoilers del primer libro.

Títeres de Sangre cumple con lo que promete su título: los que en La Ciudadela y La montaña eran los protagonistas, los personajes y sus historias, pasan a un segundo plano para dejar el escenario a los ideales, las ideas, los instintos, lo abstracto. Los personajes son títeres de sus ideales. Y son ideales muy simples, aunque muy poderosos: el deber, la venganza, la sed de poder…

Podríamos definir el primer libro como un libro terreno, apegado al sustrato, a la tierra, a lo mundano (si es que se puede llamar así, no estoy seguro); Títeres es lo abstracto, la historia se aleja del suelo y asciende a la mente de los personajes; es más relevante el ideal de un personaje que el personaje en sí.

Aun no siendo lo principal, los personajes están muy bien construidos y, si en algunos casos cae en el tópico, la gran mayoría de las veces son personajes grises, con sus luces y sus sombras.

Kaelan, al que conocimos como un comandante esidiano en la Ciudadela, no se parece en nada a sí mismo; va evolucionando durante toda la narración hacia algo diferente. Fanagar a.k.a. Mirias a.k.a. el nigromante es el personaje gris e inesperado por excelencia; donde esperaba un personaje negro, un malo de cuento, me encuentro con algo intermedio, que actúa por el “interés común”, si es que existe. El Consejo al completo, un grupo de seres extravagantes donde cada uno tiene más secretos que el anterior, donde todos y cada uno tiene un ansia de poder que acabará por consumirlos a todos. Ferdinand, un hombre movido por el deber a su patria y que, por esto, no es más que un peón en la partida de ajedrez más complicada de la historia. Naié, la eterna superviviente, la que surge cuando todos han caído, la que busca la vida por encima de todo

El libro tiene cinco tramas que comienzan poco tiempo después del punto en el que nos deja La Ciudadela; es un detalle del libro que le aporta complejidad. Las cinco tramas parten de un punto común: el final del shock, el momento en el que recuperas la vista después del fogonazo azul*. Tenemos, al principio del libro:

  • La trama en Othramaras, en la que se fragua una venganza.
  • La historia de Kriatra, capital de Thorar y sede del Consejo y de sus intrigas.
  • La trama en Esidia, después del despertar del Rey Trasgo.
  • El argumento en Corcia, la historia de una superviviente.
  • La trama del Nigromante, también en Corcia.

Lo primero que se nota es el aumento, la ampliación. El lugar es amplio, un continente, y a lo largo de la novela se amplía aún más; las tramas se multiplican y se entremezclan a lo largo de la historia. Además, cobra una dimensión temporal: tenemos una historia detrás que justifica los personajes, que justifica sus ideales.

Teniendo lo enunciado antes, puedo afirmar y afirmo que el libro en absoluto es sencillo; ni mucho menos se puede comprender enteramente con una sola lectura y, por supuesto, pienso releer ambos libros en cuanto tenga tiempo suficiente, calculo que para cuando acabe la carrera.

Volvamos al libro: el estilo es preciso y precioso, utiliza la palabra justa en la oración más elaborada, elegante y correcta. Incluye algunos detalles, como la narración en primera persona, que son justo lo que se necesita en algunos momentos para describir la situación con la profundidad que merece, y que combina en ocasiones con la tercera persona. La sintaxis es elaborada hasta el extremo, y en absoluto es constante: oraciones cortas, rápidas y simples en los momentos de mayor intensidad, construcciones largas ydetalladas en los momentos de intriga.

Sin embargo, tengo que criticar también un par de cosas. Las tramas, si bien se entrelazan, no están del todo relacionadas. Al final del libro la historia se reduce a dos líneas argumentales cuya única relación es la espacio-temporal; si bien no esperaba que todas las líneas acabasen en una sola, sí esperaba un poco más de acercamiento entre las dos; algo como lo ocurrido en La Ciudadela, en el que las tres líneas estaban totalmente entrelazadas.

Otro de los detalles es el tema “escenas en las que pasa todo en medio segundo y Pablo no se entera”; aunque creo que la culpa es mía puesto que me lo he leído a) antes del primer café; b) en el tren en hora punta o c) a eso de las dos de la mañana; situaciones idóneas para entender cosas. Sin embargo, creo que aun siendo algo que me fastidia, es uno de los motivos por los que tengo ganas de releerme el ejemplar.

Lo tercero, el que haya muchas maneras de referirse a los personajes. Si de por sí hay bastantes, el ingente volumen de nombres lo complica en ocasiones más.

Por último, conclusiones: Leedlo. Ya. Like right now. No admito réplicas. No. Venga. El resto de cosas pueden esperar.

Ahora en serio: es una historia bien estructurada, realista a pesar de ser un mundo de “fantasía”. Su estilo complejo y su historia, llena de recovecos y rincones en la sombra, hacen de esta obra un placer para los lectores amantes de la épica y en general, para cualquier amante de la fantasía.

Valoración

5/5 – Al librero ya.

Y no, aunque puede parecerlo ni los de Kelonia ni Alberto me dan un duro. Ya quisiera yo.

Portada realizada por Barb Hernández, de EstudioVirgulilla.com


portada_titeresDATOS

Autor: Alberto Morán Roa

Editorial: Kelonia

Saga: El Rey Trasgo

Año: 2013

Precio: 17,95€

Anuncios

Puedes dejar un comentario diciendo qué te ha parecido.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s